La concentración es la capacidad
que tenemos para mantener nuestra atención fijada en el punto en el que
deseamos. Controlar tu atención y conseguir fijar tu mente en la tarea que tienes
entre manos y evitar distracciones es una habilidad fundamental que te
reportará los siguientes beneficios a nivel
musical:
En el artículo de la pasada semana, “Empezando a trabajar la autoconfianza” dejamos en el aire el tema de los pensamientos negativos.
A veces, al
interpretar, y sobre todo al interpretar en público, experimentamos sensaciones
negativas, no conseguimos disfrutar e incluso nos sentimos mal. Eso es porque
nuestra mente nos está jugando una mala pasada y está fabricando pensamientos
negativos. Estos pensamientos negativos son los responsables de nuestro
malestar. Cuando damos rienda suelta a los pensamientos negativos nos
convertimos en nuestro peor enemigo.
Hace tiempo os hablé en el blog sobre los beneficios que la mejora de la concentración nos puede traer a nivel musical. Continuando con el entrenamiento de esta habilidad tan importante, os propongo un sencillo ejercicio que sólo os llevará un par de minutos al día y que podéis practicar antes de dormir, en el autobus o en algún tiempo "muerto" de espera durante vuestro día a día.
Cierra los ojos y visualiza en tu mente el número uno, como si estuviese proyectado delante de ti en una pantalla. ¿Lo ves con claridad? Ahora imagina cómo se desvanece y en su lugar aparece el número dos, el tres, el cuatro... Es muy importante que no permitas en tu mente otros pensamientos. Si algún otro pensamiento te interrumpe, empieza nuevamente.
Practica el ejercicio durante unos dos minutos todos los días. No te preocupes si los primeros días no llegas muy lejos, lo importante es que vayas mejorando tu concentración día a día.
Ahora te toca a ti. ¡A practicar!
Gimnasio mental para músicos: la concentración.
Cuando vemos la
puesta en escena de un profesional de la música electrónica, nos quedamos a
veces con la impresión del momento: la diversión, la fiesta, la alegría… Pero,
lejos de lo que pueden pensar algunas personas, detrás de ese espectáculo,
detrás de un DJ, hay horas de trabajo.
Algunas veces podemos tener la sensación de que estudiamos o trabajamos durante horas y horas, pero que no aprovechamos al máximo nuestro tiempo. Y como consecuencia de esto terminamos agotados y desmotivados, afrontando las sucesivas jornadas de estudio o trabajo con negatividad.
Hoy quiero darte tres consejos sencillos para que aproveches al máximo tu tiempo de estudio.
- Prepara tu mente para el estudio. Es como el calentamiento que hacemos antes de realizar un deporte. Supone relajarte y al mismo tiempo activar tu cerebro para que este preparado para asimilar la máxima información posible. ¿Cómo lo hacemos? Pues muy sencillo. Cierra los ojos y respira profundamente, concéntrate durante unos segundos en tu respiración, profunda y lenta. Después piensa un número a azar y multiplícalo por dos, coge el resultado y multiplícalo por dos.. y así sucesivamente varias veces.
- Divide el estudio el tiempos cortos. Nuestra atención no es fija, sino que fluctúa. Cuando llevamos treinta o cuarenta minutos con una tarea, es muy difícil mantener un nivel de atención alto. Lo mejor es entonces, dividir nuestro trabajo en ciclos de treinta o cuarenta minutos. Un ejemplo podría ser: 30 minutos de estudio, 5 de descanso, 30 minutos de estudio, 5 de descanso, 30 minutos de estudio, 20 de descanso. Cronometra tanto los tiempos de estudio como los de descanso, y dedica los descansos a pequeñas tareas, pero nunca caigas en la tentación de poner la tele o conectarte a internet, ya que seguramente el tiempo de descanso se alargue más de la cuenta.
- Márcate objetivos, tanto a corto como a largo plazo. ¿Qué quieres estudiar hoy? ¿Hasta dónde quieres llegar esta semana o este mes? ¿Qué quieres alcanzar durante este curso?
A estudiar...
Hoy participo como autora invitada en el blog La Brújula del Canto, con un artículo en el que hablo sobre cómo gestionar las críticas.
Desde aquí quiero agradecer a Isabel Villagar, creadora del blog, su confianza en mi trabajo a través de la publicación de este artículo.
Podéis leer mi artículo "El fantasma de la crítica" aquí.
Os dejo también el enlace al blog completo La Brújula del Canto aquí.
Que lo disfrutéis.






